"Está triste, chango.
No se que hacer.
De súbito
me doy cuenta que
trabajo para ella, le
compro cualquier cosa que
quiera,
le doy toda mi plata." dije una vez.
"Le estás dando tu
vida, y no se dan cuenta!"
Me repondieron, con tono
cansino.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario